miércoles, 9 de diciembre de 2009

Fotos con mi amigo Carlos

En estas fotos, Agustin aparece en una de sus terapias diarias con Carlos, quien le hace su kine de amor; con él se deja hacer hasta los ejercicios mas imposibles.

Carlos, por su parte, termina cada ejercicio con un beso que Agustin espera como el mejor de sus premios.

Gracias Carlos por la horas de dedicacion, de amor y de inmesurable dulzura; lo que Agustin es hoy hoy te lo debemos a ti!


En estos video les puedo mostrar mis ejercicios y como he avanzado. Lamentablemente en el segundo mi mamá se equivocó y puso al revés la cámara.

video video

martes, 8 de diciembre de 2009

Retomando las publicaciones

El tiempo pasa, el blog se va quedando desactualizado y para cuando quiero escribir es tanto lo que ha sucedido que no solo cuesta empezar sino que también evitar olvidar algo o los detalles. Ya ha pasado más de un mes desde la última publicación y no se por donde partir.


Agustín no ha tenido grandes novedades este último bimestre. Ha crecido muchísimo, mide casi 1 metro y pesa casi 14 kilos. Es un consentido realmente impresionante, ha logrado hacerse entender notablemente y tiene una conexión alucinante con nosotros. Aún persisten los problemas de deglución, aunque, como habíamos mencionado antes, ya hay algunos indicios de que empieza a desarrollar los mecanismos que intervienen en este reflejo; esto hace que aún dependa fuertemente de apoyo para la extracción o aspiración de sus secreciones, las que aumentan producto del nacimiento de su dentadura, ya tiene todos sus dientes de leche y varias muelas.


Todo esto también nos obliga a mantener la hospitalización domiciliaria que ya completó un año y que esta semana debemos solicitar sea renovada. No es algo que realmente nos agrade del todo; nuestra casa está constantemente en movimiento, son 3 kinesiologías respiratorias al día, 1 motriz y 2 enfermeras diarias, además de las visitas médicas que esporádicamente recibimos. Pero la dependencia de Agustín de que le extraigan las secreciones, además de sus kinesiologías diarias nos fuerzan a esto. Sea que haya o no hospitalización, las 3 kinesiologías diarias son una necesidad imperiosa y en algunos casos vital, en caso contrario produciría neumonías aspirativas en forma constante. Pero no nos podemos quejar; gracias a la hospitalización domiciliaria podemos descansar un poco mas, tiene un equipo de paramédicos y kinesiólogos que lo aman por sobre todas las cosas y eso se siente y se nota, con lo cual la casa está más alegre.


La Trini, por otro lado, crece y crece rápidamente, aunque no ha estado libre de novedades. A mediados de noviembre nos dio un muy buen susto, cuando el jueves 19 de noviembre la llevamos al control de primer mes de nacida y el pediatra confirmó lo que para nosotros era una presunción: tenía una hernia!.


Yo, que ya he tenido dos operaciones de hernia inguinal, sé que no es nada grave y que incluso se puede vivir un buen tiempo con ellas, pero cuando nos dijeron que estaba comprometido el ovario la cosa cambió, la situación se convirtió en urgencia ya que podría perderlo. Salimos de inmediato rumbo a Santiago mientras desde el auto hacíamos todas las coordinaciones necesarias para la operación que originalmente se planificó para las 7am del viernes 20, para lo cual debíamos llegar a la Clínica Santa Maria a las 4am.


Vaya coincidencia!!! Hacía un año nos habían dado de alta luego de la crisis más grave que había tenido Agustín y ahora debíamos ingresar para llevar a nuestra Trini.

Aunque la operación no representaba mayor riesgo ni preocupación, no podíamos dejar de estarlo, pues la pobre lo había pasado muy mal. Desde su nacimiento, debido a que no hubo suficiente leche materna, presentó fuertes dolores de estómago, cólicos y estreñimiento, presumiblemente debido a la intolerancia a la leche en polvo, lo que más adelante nos hizo suponer que tanta fuerza para pujar le causarían la hernia.

La operación, que por motivos técnicos finalmente debió postergarse 12 horas, fue simple y rápida, así que a las 10 am del sábado ya estábamos de alta tomándonos un café en Starbucks. Tenía dos hernias inguinales, una derecha y otra izquierda, pero en ésta última estaba atravesada una trompa, los ovarios no sufrieron nada y las consecuencias, según los médicos, serían nulas. Sin embargo, con el pasar de los días nos dimos cuenta que aún persistían los llantos, cólicos y ni hablar del estreñimiento, por lo que luego de varios exámenes se determinó que además sufría de intolerancia a la proteína de la leche de vaca (IPLV), por lo que tuvimos que cambiar a una leche especial para esta enfermedad, algo que no fue para nada una buena noticia al saber que vale el triple que la leche de tarro normal.

Con todo esto descubrimos que no solo las hernias inguinales en bebés son algo frecuentes, sobre todo en hombres; sino que también lo es la intolerancia a la proteína de la leche de vaca. Quizás no se trata de estadísticas representativas, pero en un rato supimos de varios casos similares en hijos de amigos, familiares y conocidos.

La IPLV es una alergia bien complicada si no se trata bien; por ahora es mas fácil ya que solo toma leche, cuando empiece a comer deberemos preocuparnos de los rotulados, de que no se meta cualquier cosa a la boca, tener instruida a la gente que nos rodea para que no vaya a comer algo que tenga la famosa proteína, que por cierto está en casi todos los alimentos.

En fin, a estas alturas ya las cosas están bastante más tranquilas y ahora tenemos una “Trini reloaded” que se porta como una princesita y que cuando está “mañosita” lo hace por las típicas cosas que lo hace un bebé normal. Ahora, con la situación controlada, estamos pudiendo gozar a nuestra hija que está cada día más linda, que crece cada día muy rápido y que, afortunadamente, se come lo que se atraviese.

Aprovecho esta oportunidad de subir algunas fotos muyyyy recientes.